Muchos copywriters y creativos creen que las ideas aparecen cuando uno se sienta a pensar.
Pero aparecen mucho antes.
Aparecen cuando uno se expone todos los días a buen trabajo.
Cuando te irradias con buenas ideas, algo cambia en tu forma de pensar.
En las agencias existía un ritual.
En los tiempos muertos, los creativos con más intención de crecer se sentaban a mirar comerciales.
Muchos. Uno tras otro. En silencio.
Fumando (no hagas eso).
La idea no era copiar (aunque hay casos, claro).
El punto era el ejercicio.
Intentar entender cómo estaba pensando el creativo cuando pensó la idea.
Qué tipo de giro usó.
Qué insight encontró.
Qué lógica construyó.
Qué camino mental lo llevó hasta ahí.
No era estudiar la pieza.
Era estudiar la forma de pensar detrás de la pieza.
Si haces eso muchas veces empieza a pasar algo interesante.
Tu criterio se afina.
Tu vara creativa crece.
Distingues qué es bueno y qué sólo parece bueno.
En creatividad se aprende viendo ideas.
Con el tiempo, ves “la matrix” detrás de la idea.
Empiezas a pensar con esos mismos patrones.
Replicas formas de pensar 🤨
Cuando ves buenas ideas, cuando te irradias con creatividad, algo cambia en tu forma de pensar.
La creatividad se entrena y la exposición es un gran ejercicio.
Mira boards presentados en Cannes Lions, El Ojo, The Clios. Hay cientos de festivales creativos año a año.
Analiza, compara, critica, duda, explora y traspola esas ideas a tu contexto.
En una de las últimas ediciones del Newsletter compartí ideas que te puede ayudar a despertar el gen creativo. Se llama Tanto tiempo, tuve problemas.
👉 Si te interesa entender cómo piensan los creativos, comparto las mejores ideas de los grandes festivales de publicidad regularmente.
En LinkedIn comparto grandes ideas a diario.

